La matrioska del café

Un grano de café es como esas muñecas rusas, las famosas matrioskas, que se cierran unas dentro de otras, cada una con menor tamaño que la anterior. Las matrioskas suelen no ser menos de cinco, en el caso del grano de café, las capas son siete.

Y es que un grano de café cada capa tien una función muy concreta. De afuera hacia adentro, la parte exterior es la que se conoce con el nombre de epicarpio, la piel, para que nos entendamos en su denominación popular.

En el caso del café es el atributo que sirve para denominarlo cereza por el color rojo brillante y vivo que tiene el fruto cuando madura, que es cuando se recolecta del arbusto, el cafeto.

Inmediatamente debajo de la película de la piel encontramos la pulpa del grano, mesocarpio, que es también su denominación técnica. Debajo del la pulpa, una capa de pectina. Y debajo, o dentro de ella, el endocarpio o pergamino al que también se le llama cáscara.

Cubriendo al grano de café, que está debajo, la capa plateada que es en realidad el tegumento. El grano de café, ahora si, sería la endosperma y aún dentro del grano de café

computer repair software

podríamos distinguir un último elemento más, el corte, ese surco que podemos distinguir en la porción media del grano y que resulta tan variable de una especie de café a otra.

Fíjese bien porque cuando usted se apunta a tomar café en la oficina, lo está haciendo con la infusión resultante del corazón del fruto del cafeto. Nunca verá la cantidad de cubiertas protectoras que guardaron su grano para hacerlo llegar a usted en las mejores condiciones, por las que apostó la selección natural de la planta para perpetuar su especie.

Para el cafeto, el grano era su perpetuación como especie, para usted una especie de placer.

Tags: , , , ,

Si te gustó, no dudes en dejar un comentario o suscribirte a los feeds y recibir las novedades de El-Cafe en tu lector de feeds.

Deja un comentario