EN LA SALUD

Aunque muchas veces el café es atacado como una sustancia para la salud, este líquido de gran valor para gran parte de trabajadores tiene muchos beneficios.

El café proviene de los frutos y semillas del cafeto y contiene una sustancia estimulante llamada cafeína. Pertenece al grupo de las xantinas que son estimulantes del sistema nervioso central.

La cafeína es una sustancia que influye sobre el sistema nervioso, aumentando la capacidad mental y la percepción, mejorando tu estado de ánimo y tu motivación. Puede causar insomnio y palpitaciones si se consume de forma exagerada, pero no es posible que llegue a ser adictiva para el organismo, pues no tiene el mismo efecto que las drogas.

Tomar una taza de café puede disminuir o eliminar el dolor de cabeza, pues éste se debe a la tensión de los vasos sanguíneos del cerebro y el café puede dilatarlos, reduciendo la intensidad del dolor. También favorece el efecto analgésico de la aspirina.

Es beneficioso para ciertos tipos de cáncer, como por ejemplo el de cólon, para la cirrosis y el Parkinson, pues eleva los niveles de dopamina en el cerebro, y reduce el cansancio.

La cafeína dilata los bronquios, combatiendo las crisis de asma y otras alergias. Incluso en la actualidad la cafeína es una de las principales sustancias de muchos medicamentos para problemas respiratorios.

Consumir café en dosis moderadas no incrementa el riesgo de sufrir osteoporosis. Si consumes la cantidad necesaria de calcio en tu alimentación, la cafeína no modificará el calcio en tus huesos. Tampoco provoca úlcera, sólo al tomar en exceso (más de 4 tazas diarias), ya que aumenta la producción de jugos gástricos y puede agravar cualquier lesión estomacal.

Ayuda a prevenir la caries, pues evita el crecimiento de bacterias en la boca, siempre y cuando se tome sin azúcar ni leche.

Sin embargo, debe alertarse que es muy perjudicial para aquéllas personas nerviosas o hiperactivas, ya que libera poderosos estimulantes, puede producir diarreas y problemas estomacales.

Desgraciadamente, beber mucho café podría incrementar el riesgo de ataque cardiaco en ciertas personas y los niños no deberían beber café y, ya en la adolescencia, sólo, si es inevitable su consumo, mezclado con leche.

En conclusión, según los científicos no hay ningún motivo para abandonar el café, pues por el contrario, tiene más beneficios que efectos nocivos. El café está recomendado si eres una persona sana. Si tienes algún padecimiento es preferible consultar al médico.